15 septiembre 2021

 EL RABAT

El Rabat, también conocido como Montaña de la Cruz, es un pequeño montículo de 176 m. de altura en el cual se encuentra un poblado ibero del siglo IV, hasta mediados del siglo I a.C. y considerado como el más importante de La Safor en el término de Rafelcofer, provincia de Valencia.


La comarca de la Safor estuvo muy poblada durante la época ibérica (del VI al II antes de Cristo). Había grandes enclaves urbanos, pequeñas aldeas y casas de campo o masías. Sin embargo, las dos ciudades ibéricas más importantes eran Bairén (emplazamiento del actual castillo que lleva su mismo nombre y que conserva la denominación ibérica) y El Rabat (en Rafelcofer).

La cima llana, y parte de la vertiente Sur y Norte, conocido como a Planura de la Cruz, están ocupadas por los restos del que debió de ser una gran población ibérica de nombre desconocido y es de gran riqueza en yacimientos prehistóricos fechados entre la mitad del siglo V a.C. y los primeros años del siglo I a.C.

Un equipo de expertos encabezado por el jefe de los Estudios Arqueológicos de la Diputación, José Aparicio, reanudo en el año 2010 las excavaciones después de treinta años. El objetivo era conocer el poblado en su mayor extensión, averiguar el origen del yacimiento y determinar si realmente fue la capital de la comarca durante la época ibérica. "La posición de la ciudad y su extensión son dos aspectos clave que llevan a pensar que El Rabat fue uno de los municipios más relevantes y que pudo llegar a disputarse la capitalidad de la comarca con Bairén", argumentó Aparicio.

Los restos de las casas que aparecieron a partir de 1980 son del siglo II al I antes de Cristo. "Queremos saber si el poblado tiene una fundación anterior, hacia el siglo IV o V", dijo Aparicio. Precisamente, esta época se corresponde con el momento fundacional de las ciudades antiguas. El experto sospecha que este enclave es la continuación de un poblado de la Edad de Bronce Valenciano. Los especialistas creen que la zona que se ha excavado es un área marginal con respecto al núcleo original y central del poblado ibérico que debió asentarse inicialmente en la parte más elevada del Este del cerro. Al estar a las afueras, albergaría departamentos dedicados al almacenaje de víveres u objetos de trabajo.

En campañas arqueológicas se produjeron hallazgos de cerámica, sin embargo, la cerámica apareció en general muy fragmentada. Por este motivo, ahora los expertos opinan que la cerámica que puede salir a la luz podría estar mejor conservada. La cerámica ibérica es de mejor calidad en el estrato intermedio, "aunque en todos los niveles se hallan frecuentes ejemplares de los llamados 'de cocina'".

También salieron a la luz diferentes muros y habitáculos ibéricos, correspondientes al primer asentamiento del lugar. Buena parte de los hallazgos se encuentran en la actualidad en el Museo de Rafelcofer.

Así lo señala José Aparicio en la publicación La labor de la Sección de Estudios Arqueológicos Valencianos de la Diputación Provincial de Valencia hasta 2005 III Ibérico que se terminó de editar en 2009.

 

Fuente: Las Provincias 



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